La sífilis es una enfermedad de transmisión sexual (ETS) que puede causar complicaciones a largo plazo o la muerte, si no se trata de manera adecuada y que es causada por la bacteria treponema pallidum.

Los síntomas en los adultos se pueden dividir en tres fases :

Sífilis primaria: Alrededor de dos semanas después del contagio, aparece una lesión erosivo-ulcerativa única, muy superficial, endurecida, no dolorosa en el lugar de la inoculación, que constituye el llamado chancro sifilítico. Se localiza en la zona del contacto sexual (normalmente en los genitales, boca o ano). Alrededor de un mes más tarde, el chancro remite espontáneamente.

Sífilis secundaria: Después de seis semanas de la desaparición del chancro, aparecen las manifestaciones generalizadas de la sífilis. Estas son debidas a la diseminación hematógena del treponema. La manifestación más precoz es la roséola sifilítica (exantema generalizado, no pruriginoso, ni descamativo y recidivante, que afecta al tronco y raíz de los miembros). Desaparece espontáneamente en el plazo de un mes. Después de 4 a 12 meses del comienzo de la enfermedad pueden aparecer las sifílides (pápulas indoloras, no pruriginosas y endurecidas) y las afectaciones viscerales (óseas, hepáticas, articulares, adenopatías, etc.). Estas lesiones pueden ir acompañadas de sensación de mal estado general y fiebre.

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Sífilis tardía: Suele aparecer después de 10 a 30 años de haberse contagiado. Se caracteriza por manifestaciones cutáneo-mucosas, como también, por afectaciones viscerales (cardio-vasculares o neurológicas). La sífilis latente es el período de la enfermedad en que el agente etiológico se encuentra en la persona infectada, sin producir síntomas ni signos clínicos. Se denomina a la sífilis primaria y secundaria como sífilis benigna, ya que cursa con lesiones curables que no dejan cicatriz. La sífilis tardía es grave, cursa con lesiones destructivas y, aunque pueden curar con tratamiento correcto, deja secuelas graves.

TRATAMIENTO

Antiguamente se trataba con mercurio, lo cual hizo famosa la frase «una noche con Venus y una vida con Mercurio », pero este tratamiento era más tóxico que beneficioso.

El tratamiento para tratar la sífilis es la penicilina, en todas sus fases. En las fases primaria y secundaria, se usa penicilina G benzatínica en una dosis de 2,4 millones de UI por vía intramuscular por una vez. En las fases tardía y tardía latente se usa penicilina G benzatínica en una dosis de 2,4 millones de UI intramuscular semanal por tres veces, totalizando 7,2 millones de UI.​

Para la neurosífilis, el tratamiento es penicilina G cristalina administrada por vía endovenosa a razón de 18 a 24 millones de UI al día en una infusión continua o dividida en 6 dosis diarias, por 10 a 14 días por una vez para que se difunda el antibiótico por el LCR (líquido cefalorraquídeo), que es donde se encuentra la bacteria durante esta última fase. No obstante, este tratamiento no asegura una eficacia clínica.

En pacientes alérgicos a la penicilina se puede optar entre doxiciclina y ceftriaxona.

SECUELAS

Tratada a tiempo, la enfermedad tiene cura sencilla sin dejar secuelas.

El padecer la sífilis aumenta el riesgo de contraer otras enfermedades de transmisión sexual (como el VIH), ya que los chancros son una vía fácil de entrada en el organismo.

Si no se trata a tiempo, puede ocasionar:

  • Ulceraciones en la piel.
  • Problemas circulatorios.
  • Ceguera.
  • Parálisis.
  • Demencia.
  • Trastornos neurológicos.
  • Muerte.

En algunos casos, las personas que supuestamente ya han obtenido la cura todavía pueden infectar a los demás.

El haber padecido sífilis y haberse curado no implica inmunidad, ya que rápidamente se puede volver a contraer. Esto se debe a que la bacteria que produce la sífilis cuenta con tan solo nueve proteínas en su cubierta, lo cual no es suficiente para que el sistema inmunitario humano la reconozca y pueda producir anticuerpos para combatirla o inmunizarse.

 

SÍFILIS CONGÉNITA (se da en los bebes)

Es una infección severa, incapacitante y con frecuencia potencialmente mortal que se observa en los bebés. Una mujer embarazada que tenga sífilis puede pasarle la enfermedad al feto a través de la placenta.

La sífilis congénita es causada, como ya se ha dicho anteriormente, por la bacteria Treponema pallidum, la cual se transmite de la madre al niño durante el desarrollo fetal o al nacer. Casi la mitad de todos los niños infectados con sífilis mientras están en el útero muere poco antes o después del nacimiento.

A pesar del hecho de que esta enfermedad puede curarse con antibióticos si se detecta de manera temprana, se tiene información de que las crecientes tasas de sífilis entre mujeres embarazadas en los Estados Unidos han aumentado recientemente la cantidad de bebés nacidos con sífilis congénita.

En la sífilis congénita se distinguen dos fases:

Sífilis congénita precoz: Aparición de síntomas durante los dos primeros años de edad. En la actualidad este cuadro es raro. Los casos graves se manifiestan clínicamente en el momento del parto. Puede manifestarse como coriza sifilítica, erupciones cutáneas (pénfigo sifilítico), hepatoesplenomegalia acompañada de ictericia, pseudo-parálisis de Parrot, anemia y edema generalizado.

Sífilis congénita tardía: Transcurridos dos años de vida se desarrolla una sintomatología diversa. Aparecen los estigmas sifíliticos como: queratitis intersticial (el más frecuente y más grave), sordera (afectación VIII par craneal), tibia en sable, protuberancia frontal, dientes de Hutchinson, nariz en silla de montar, sinovitis de rodillas (articulaciones de Clutton) y rágades periorificiales.

La sífilis congénita puede tener graves efectos en la salud de un bebé y  causar:

  • Aborto espontáneo (perder el bebé durante el embarazo)
  • Muerte fetal (el bebé nace muerto)
  • Muerte del bebé poco tiempo después de nacer

Hasta el 40 % de los bebés que nacen de mujeres con sífilis que no han recibido tratamiento pueden nacer muertos, o morir de la infección al poco tiempo.

Los bebés que nacen con sífilis congénita pueden tener:

  • Deformación de los huesos
  • Anemia grave (bajo recuento de glóbulos rojos)
  • Agrandamiento del hígado y del bazo
  • Ictericia (coloración amarillenta de la piel o los ojos)
  • Problemas con los nervios, como ceguera o sordera
  • Meningitis
  • Sarpullido

 

BIBLIOGRAFIA:

https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/001344.htm

https://www.cdc.gov/std/spanish/sifilis/stdfact-congenital-syphilis-s.htm

https://www.cdc.gov/std/spanish/sifilis/stdfact-syphilis-s.htm

https://es.wikipedia.org/wiki/S%C3%ADfilis

https://www.msdmanuals.com/es-es/professional/pediatr%C3%ADa/infecciones-en-reci%C3%A9n-nacidos/s%C3%ADfilis-cong%C3%A9nita

https://elembarazo.net/sifilis-efectos-en-el-bebe.html

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